Redacción de Monte al Día
El Informe Nacional de las Pruebas Aprender 2025 dejó un saldo positivo para la provincia de Buenos Aires. Los datos reflejan que los estudiantes bonaerenses de sexto año de la primaria no solo detuvieron el retroceso registrado en la medición de 2023, sino que lograron ubicarse por encima del promedio del país, traccionando el rendimiento global debido al peso específico de la matrícula de la provincia.
Los números muestran saltos significativos: en Lengua, el 77,4% de los alumnos alcanzó un nivel avanzado o satisfactorio (un crecimiento de 10,2 puntos porcentuales respecto a 2023). En Matemática, el desempeño positivo llegó al 56,3%, subiendo 4,7 puntos en la comparación bianual.
Sin embargo, el dato más agudo del informe se esconde en la base de la pirámide social. El análisis desagregado demuestra que la mejora más profunda se produjo en las escuelas de gestión estatal y en los entornos de menor nivel socioeconómico. En Lengua, los alumnos de sectores vulnerables que se ubicaban “debajo del nivel básico” se redujeron a casi un tercio, pasando del 19% en 2023 al 7,4% en 2025. En Matemática, esa misma franja crítica descendió del 35,5% al 26,8%.

Una disputa de autoría (y de metodología)
Los resultados también encendieron una luz de alerta política y metodológica. El gobierno bonaerense salió al cruce del Ministerio de Capital Humano de la Nación, acusándolo de intentar “atribuirse” de forma equívoca los méritos a través del Plan Nacional de Alfabetización.
Los argumentos de la Provincia para desmarcarse de la narrativa nacional son los siguientes:
- Población objetivo: El plan nacional se lanzó cuando estos alumnos ya cursaban quinto grado y su foco está en el primer ciclo (1° a 3° grado). “Ninguna acción de este Plan alcanzó a estos alumnos”, sostienen desde La Plata.
- La variable matemática: El plan de la Casa Rosada es de alfabetización (Lengua), mientras que los exámenes de 2025 también mostraron mejoras sustanciales en Matemática, un área que Nación recién comenzó a coordinar formalmente este año.
Desde la Provincia exigen mayor “transparencia en la construcción y difusión” de estas pruebas en los ámbitos federales, prefiriendo contrastar estos datos con mediciones internacionales (como las pruebas TERCE de UNESCO), que muestran mejoras más paulatinas y consistentes.

El desafío del salto a la secundaria
A pesar del optimismo por el freno a la caída, el diagnóstico de fondo sigue exigiendo cautela. En Matemática, casi la mitad de los alumnos bonaerenses de primaria (43,7%) todavía no alcanza los niveles óptimos, y un cuarto de ellos sigue estando en la zona crítica (por debajo del básico).
La brecha de aprendizaje que persiste al cierre de la primaria obligó a las autoridades a diseñar una red de contención para el paso al nivel medio. Para este ciclo 2026, la Provincia puso en marcha el programa FoTIA (Fortalecimiento del Tramo de Inicio Acompañado) enfocado en el primer año de la secundaria. El objetivo es que docentes especializados asistan de forma directa en comprensión lectora y escritura a los alumnos que ingresaron con rezagos, intentando evitar que los baches de la primaria se transformen en deserción en el nivel secundario.

















