Se trata de los efectivos policiales Héctor Enrique Ángel, José Alfredo Domínguez y José Manuel Durán, quienes fueron condenados a 4 años y 6 meses de prisión por intentar ocultar el repudiable accionar de otros agentes en la persecución y tiroteo fatal contra Aníbal Suárez, Camila López, Danilo Sansone, Gonzalo Domínguez y Rocío Quagliarello.
Estos tres policías se suman a los cuatro agentes ya condenados por el hecho: Rubén García, Leonardo Ecilapé (prisión perpetua), Manuel Monreal y Mariano Ibáñez (15 años de prisión).

Además, otros 16 funcionarios policiales esperan juicio oral para ser juzgados.
Ángel fue condenado por el delito de encubrimiento agravado, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público en concurso ideal. En tanto, Domínguez y Durán por falsedad ideológica de instrumento público y encubrimiento agravado en concurso real, concurriendo idealmente con abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público.

Los agentes fueron enjuiciados mediante la opción de juicio abreviado: un procedimiento que permite obviar el proceso oral mediante un acuerdo entre la defensa y la fiscalía y que homologa el juez. Se los condenó a cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo (en los tres casos se da por cumplida con la prisión preventiva) y diez años de inhabilitación absoluta, más las costas del proceso.

















