Por Leo Lettieri | La Plata
Este martes inició la segunda audiencia del juicio por jurados que tiene como imputados al excapitán de la policía bonaerense Rubén Alberto García y a los oficiales Leandro Ecilape, Mariano Ibáñez y Manuel Monreal, quienes llegan detenidos como coautores del homicidio de Aníbal Suárez (22), Danilo Sansone (13), Gonzalo Domínguez (14) y Camila López (13), y la tentativa de homicidio de Rocío Quagliarello (entonces de 13 años).
Tras las declaraciones de los familiares, Susana Ríos, Emmanuel y Hugo Suárez, Juan Carlos Sansone, Glagys Ruiz Díaz y Yanina Zarzoso, declaró el primer testigo fuera del círculo familiar.

Se trata de Jonathan Coria Peralta, un ex empleado de la pizzería “La Mamma Rosa”, quien la noche del 19 de mayo del 2019 se encontraba terminando su jornada laboral cuando divisó a los chicos empujando el Fiat 147.
“Terminando de trabajar me llama la atención ver un grupo de chicos empujando un auto”, afirmó Jonathan.
Asimismo, el testigo sostuvo que, una vez finalizada su jornada de trabajo, se trasladó en automóvil rumbo a su casa para descansar y, en el camino, se encuentra con el Fiat 147 y “lo pasé”.
Si bien en la audiencia Jonathan declaró haber conducido a una velocidad de 60 km., aproximadamente, la defensa de la parte acusada le recordó que en su primera declaración dijo haber manejado a una velocidad de 70 Km. y, tras el chequeo y la correspondiente lectura de la Jueza Carolina Crispiani de la declaración obrante en foja 621 del expediente, Coria Peralta mantuvo lo manifestado en su primera declaración (70 Km.).
No obstante ello, ante la pregunta de los abogados de la parte acusadora si algo “le llamó la atención”, en referencia a la forma en que circulaba el vehículo en el que se trasladaban los chicos, Coria Peralta respondió: “circulación totalmente normal, regular”.
Y agregó: que, en el trayecto, también cruzó a un patrullero.
Acto seguido, el fiscal Mariano Sibuet proyectó en la pantalla un mapa de San Miguel del Monte y le pidió al testigo que, con su mano, marcara el trayecto realizado y descripto, frente a la atenta mirada del jurado.
Asimismo, exhibió una imagen extraída de una cámara municipal donde se ve a los chicos empujando el auto, tal lo había relato Jonathan.
Con su declaración, Coria Peralta complicó la teoría del caso de la defensa al dejar en claro que “el auto circulaba de forma normal” y que “no iba en zigzag“.
Ayer, en los alegatos de inicio, la defensa de los policías Monreal, Ibañez y García, encabezada por el abogado Guillermo Baqué, endilgó la responsabilidad de los hechos a Aníbal Suárez, a quien se acusó de manejar en estado de ebriedad, de huir de la policía tras conducir en zigzag, a la vez que manifestó que ese joven “también emborrachó a los adolescentes”.



















