Por Leo Lettieri | La Plata
Este lunes inició el juicio por jurado por la “masacre de Monte” contra los cuatro efectivos de la policía bonaerense acusado del asesinato de Aníbal Suárez, Camila López, Danilo Sansone y Gonzalo Domínguez y de causarle graves heridas a Rocío Quagliarello.
Luego de la selección de las 12 personas (más 6 suplentes) que conformarán el jurado popular, la Jueza Dra. Carolina Crispiani, quien dirige las jornadas del juicio oral y público, dio paso a los alegatos de apertura, donde la fiscalía, los abogados de los familiares y el cuerpo letrado que defiende a los imputados expusieron sus teorías del caso, frente a la atenta mirada del Tribunal y del jurado.
El primero en hacer uso de la palabra fue el fiscal Dr. Mariano Sibuet, quien aseguró que se trató de un “acto atroz” el perpetrado por los cuatro efectivos policiales que culminó en la muerte de los cuatro jóvenes.
Asimismo, el representante del Ministerio Público Fiscal relató el viaje realizado por Aníbal Suárez, Camila López, Danilo Sansone, Goznalo Domínguez y Rocío Quagliarello entre la noche del 19 de mayo y la madrugada del 20, hasta “toparse” con los policías y previo a concretarse “la acción criminal”, según consideró, por parte de los efectivos.
Acto seguido hizo lo propio la abogada Bárbara Suárez, representante del CELS, organismo que participa de la causa como particular damnificado, quien no dudó en asegurar – dirigiéndose a los integrantes del jurado popular – que “el título para lo acontecido es: ‘morir en medio de una lluvia de balas’”.
La abogada aseguró que “los policías no estaban autorizados para disparar”, incumpliendo toda ley y reglamentación vigente, ya que “las víctimas no eran sospechosos de ningún delito”, como así “tampoco hubo una fuga”.
Las afirmaciones de Suárez se anticipan a las acusaciones que luego realizaría la defensa de los policías acusados.
“No tenían ningún motivo legal para frenar el auto”, advirtió la letrada y, señalando a Rubén García, Leonardo Ecilape, Manuel Monreal y Mariano Ibáñez, afirmó que “todos son responsables por igual”.
“Para que Monreal y García disparen necesitaban que sus choferes (Ecilape e Ibáñez) los pusieran en posición de tiro”, sostuvo.
Suárez consideró que “los empujaron a una muerte segura”, en referencia al accionar indebido de las fuerzas de seguridad tras la persecución y los disparos contra el Fiat 147 en el que se trasladaban los cinco jóvenes.
La abogada señaló que la defensa intentará culpar a una de las víctimas, Aníbal Suárez, a quien el resultado de la alcoholemia le dio 3,26 gr. de alcohol en sangre. Sin embargo, aclaró que esta información la policía la obtuvo luego de producirse “la masacre” y, no obstante, “la ley tampoco los autorizaba a disparar”.
Finalmente, al igual que la fiscalía les pidió a los jurados que “declaren culpable a todos los imputados por todas las imputaciones” (“homicidio agravado por abuso de función como miembros de las fuerzas policiales calificado por el empleo de armas de fuego -consumado y, en tentativa- y violación de los deberes del funcionario público”).
Más tarde fue el turno del abogado de Loana Sanguinetti, en representación de Rocío Quagliarello, Ricardo Minoli, a quien se lo vio “conmovido” por el desarrollo del juicio, incluso pidió postergar su exposición producto de la emoción que lo embargaba en ese momento. Resulta que el abogado es tío de la única sobreviviente.
Finalmente expuso de acuerdo a lo previsto y manifestó que “a raíz de lo que hicieron los cuatro policías, Rocío ha cambiada profundamente no solo en lo físico sino en lo emocional, ya que perdió a su mejor amiga”.
Minoli recordó que la joven estuvo dos meses internada en el Hospital El Cruce, en la localidad de Florencio Varela, y que fue sometida a cinco intervenciones quirúrgicas.
“Cinco chicos que andan paseando terminaron abatidos” por la policía, dijo. Y agregó: “Se capacitaron mirando películas del lejano oeste”, en referencia al brutal y desmedido accionar de los efectivos policiales implicados en el hecho.
Posteriormente fue el turno de Dora Bernárdez, abogada de las familias de Gonzálo Domínguez y de Aníbal Suárez. La letrada inició su exposición relatando “la vida del montense” e ilustrándoles a los jurados y al Tribunal, mediante imágenes que se pasaban en pantalla, la ciudad de San Miguel del Monte, donde ocurrió el fatídico hecho.
Bernárdez afirmó que el Fiat 147 circulaba “tranquilamente”, sin maniobras extrañas o “zig zag”, que los jóvenes no tenían antecedentes de ningún tipo y advirtió que “no se discute la institución policial, lo que se discute es el accionar de cuatro personas”.
“¿La policía puede hacer lo que quiera?”, se preguntó la letrada frente a la atenta mirada del jurado y, rápidamente, respondió “no”.
Asimismo, Bernárdez afirmó que la persecución se extendió “por 3 kilómetros” y la bala que impacta sobre el glúteo izquierdo de Gonzálo Domínguez fue disparada por Monreal “al inicio de la persecución”.
Finalmente, la abogada dijo que hubo una “deliberada intención de dispararles” a los chicos, una “deliberada intención de matar” por parte de los policías de la bonaerense y le pidió a los integrantes del jurado que “identifiquen a las cuatro personas (policías) porque los juzgan a ellos” y no a la institución policial. “Por favor, hagan justicia”, concluyó.
Tras la exposición de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), fue el turno de los abogados de los policías imputados.
Guillermo Baqué, abogado defensor de los policías Monreal, Ibáñez y García, no dudo en manifestarles a los integrantes del jurado popular que la fiscalía y el cuerpo de letrados acusador “nos contaron una historia que tendrán que demostrar todas y cada una de las acusaciones” y, a continuación, afirmó que “el 20 de mayo hubo un siniestro lamentable”, en referencia a la coalición del Fiat 147 con el acoplado del camión.
Baqué no dudó en afirmar que “los chicos (Camila, Gonzalo, Danilo y Rocío) fueron víctimas de (Aníbal) Suárez”. “Un adolecente con 3.26 gr. de alcohol en sangre, quien embriagó a los chicos”, agregó.
El abogado defensor de tres de los cuatro policías imputados en el juicio por jurados sostuvo que “la policía quiso identificar (a quienes viajaban en el 147) y se dieron a la fuga” y refutó el intento de asesinato asegurando que “los policías expusieron sus vidas” luego de que los jóvenes intentarán embestirlos. “¿Qué pasaba si mataban a otras personas?”, se preguntó el letrado haciendo referencia al estado de Suárez, tras referir que tenía 3.26 gr. de alcohol en sangre. “El mayor (en referencia a Aníbal) los llevó a la muerte”, aseguró Baqué.
Finalmente, el abogado de Monreal, Ibáñez y García, en un acto de victimización, dijo: “Es fácil juzgar a la policía, siempre son los culpables”.
Por su parte, Marcelo Di Siervi, abogado defensor de Leonardo Ecilape, compartió los argumentos vertidos por Baqué, sin embargo les pidió a los integrantes de jurado y al Tribunal no votar de manera general, sino “individualizar” el voto, “darle a cada uno la pena que corresponda”, en referencia a que su defendido fue quien conducía el patrullero y “no disparó”.
“Mi asistido cumplió con su deber”, afirmó Di Siervi haciendo alusión a que (Ecilape) llevó adelante una persecución “correcta, manteniendo la distancia” y “no embistió al 147, cuando podría haberlos alcanzado y chocado”.
Una jornada extensa, que inició cerca de las 9 de la mañana y culminó pasadas las 18.20 horas. Mañana, a las 10 horas, inicia el segundo día del juicio por jurados ya con las declaraciones de los testigos. Los primeros en testificar serán: Susana Ríos, Hugo Suárez, Emmanuel Suárez, Juan Carlos Sansone, Gladys Ruiz Díaz, Yanina Zarzoso y Jonathan Coria Peralta.
*Cobertura especial de Monte al Día, medio acreditado por la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires para presenciar todas las jornadas del debate oral y público.


























