Por Leo Lettieri (La Plata)
El representante del Ministerio Público Fiscal, Mariano Sibuet, pidió al jurado civil que considere “culpables” a los cuatro policías al señalar que “mostraron desprecio a las vidas de las víctimas” y que “cada uno de ellos hizo un aporte esencial” para provocar el desenlace fatal.
Ante la atenta mirada de las 12 personas que integran el jurado, Sibuet describió al hecho acontecido la madrugada del 20 de mayo del 2019 como una “escena de terror”, motivada por una “persecución policial a los tiros”, la cual catalogó como “arbitraria e incomprensible” y que causó la muerte de Aníbal Suárez, Camila López, Danilo Sansone y Gonzalo Domínguez.
“Cada uno de los imputados hizo un aporte esencial. Si uno no hubiese manejado, no hubiera estado en posición de tiro. Actuaron conjuntamente teniendo en sus manos el destino del hecho. Fueron un grupo de funcionarios policiales, que abusaron de sus capacidades de actuar y cometieron un crimen para toda la sociedad”, señaló el fiscal, que a lo largo de su alocución mostró una presentación con las imágenes de algunas de las pruebas que se ventilaron en el debate.
La exposición de Sibuet comenzó pasadas las 15.30 en la Sala A del Tribunal Oral en lo Criminal n° 4 de La Plata, ubicado sobre la calle 8 entre 56 y 57, donde estableció que la causa del impacto del Fiat 147 que manejaba Suárez contra el acoplado fue “la gran cantidad de disparos que recibió el auto en el que viajaban los chicos”.
“Miembros del jurado, cuando nos conocimos les hable de un hecho atroz. Después de todos estos días, escuchamos testigos, vimos evidencia concreta. Podemos afirmar que aquella expectativa, efectivamente ocurrió”, abrió el fiscal que hizo una síntesis de su visión de los hechos.
“El día 19 de mayo de 2019, minutos antes de la medianoche, se encuentran dos amigos: Danilo y Gonzalo. Como era habitual, fueron a la plaza y se encontraron con Aníbal, que se le había quedado el auto. En esa circunstancia, se encontraron con dos amigas del colegio. Estaban en un ambiente seguro, tenían permiso de volver hasta determinada hora. Pudimos adentrarnos en la vida de estos chicos. Que eran buenos, jugaban al fútbol, hacían skate, rapeaban. No había motivos para que estén en peligro. Tenían una intimidad por eso decidieron ir a dar una vuelta por el pueblo.”, continuó.
A continuación, Sibuet remarcó que “sin que exista un motivo que lo amerite” los imputados comenzaron a perseguir a las víctimas.
“Uno (en referencia García) dijo que (uno de los ocupantes del auto) no lo saludó y llevaba una gorrita. Ese fue el motivo para identificarlos. Los comenzaron a perseguir. En ese momento, García y Ecilapé dan aviso a la patrulla de Ibáñez y Monreal para que los encierre. Aníbal (Suárez) estaba asustado porque ya había sido víctima de los policías. Nos dijo su hermano que lo habían retenido ilegalmente en la comisaría y que tuvo que pagar una coima con sus ahorros para poder ser liberado. Con los mismos ahorros que iba a pagar su cambio de domicilio y la tramitación de los papeles de su auto”, agregó.
Por último, el fiscal afirmó que los policías “en lugar de actuar de manera profesional, usaron su posición de poder y supremacía para violentar y causar la matanza de estos chicos”, a la vez que consideró que “las pruebas son claras y contundentes”.
“Los mismos policías, a lo largo de este debate, dijeron tener el poder de identificar a quienes ellos quisieran. Ahora, ustedes, tienen el poder de enviar un mensaje: no pueden ser toleradas estas acciones en una sociedad democrática. Les pido que emitan un veredicto condenatorio. Se los pido por Rocío, que perdió a su amiga. Se los pido por los chicos, que vimos a sus familiares quebrarse frente nuestro del dolor. Se los pido por toda la sociedad, para que este tipo de hechos no pasen nunca más”, cerró Sibuet dirigiéndose al jurado.
En la misma línea, las querellas consideraron el hecho como “una masacre” y un “homicidio brutal”, a la vez que coincidieron con el pedido del fiscal y que estaban conformadas de la siguiente manera: la abogada Dora Bernárdez representante de las familias Domínguez y Suárez; Margarita Jarque, de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), patrocinante de las familias Sansone y López; el letrado Ricardo Minoli a la familia Quagliarello; y finalmente el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) representado por las abogadas Bárbara Juárez y Agustina Lloret.
En contraposición, los letrados defensores Guillermo Baqué y Marcelo Di Siervi endilgaron la responsabilidad de los hechos al conductor del vehículo en el que viajaban las víctimas, a la vez que consideraron que los agentes actuaron “en cumplimiento de su deber” al intentar identificar al vehículo en el que viajaban los fallecidos y luego perseguirlo.
“(Aníbal) Suárez (el conductor del automóvil) se cagó en la vida de tres chicos y les arrebató la vida”, exclamó ante la mirada impávida de todos los presentes el abogado Guillermo Baqué, uno de los codefensores de los policías Rubén Alberto García, Manuel Monreal y Mariano Ibáñez durante su alegato, el cual realizó de manera muy enfática.
Junto a Baqué, también expusieron sus colegas (e hija) María Celeste Baqué y Luis María Giordano, mientras que también lo hizo el letrado defensor de Leandro Ecilapé, Marcelo Di Siervi.
Por su parte, la jueza Carolina Crispiani dispuso pasar a un cuarto intermedio hasta mañana a las 10, cuando le leerá al jurado popular las instrucciones a seguir para luego deliberar si los imputados son culpables o no de los delitos que se les acusa.





















