Redacción de Monte al Día
Con un acatamiento que alcanzó el 98%, el paro docente convocado para visibilizar la preocupante escalada de violencia en los establecimientos educativos bonaerenses dejó en evidencia el límite de tolerancia de los educadores. La presidenta de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Liliana Olivera, aseguró que el alto impacto de la medida “demuestra el agotamiento de los docentes ante los reiterados hechos de violencia“.
Gremios docentes anuncian paro provincial por casos de violencia
La gravedad del escenario provincial impacta directamente a nivel local. Al repasar el listado de agresiones ocurridas en las últimas semanas que motivaron esta medida de fuerza, el gremio puso el foco en San Miguel del Monte, donde se registró un repudiable episodio: un padre empujó y amenazó a los directivos de una escuela. Este hecho refleja la tensión constante a la que se ven sometidos los trabajadores de la educación en la región.

Presidenta de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Liliana Olivera.
“Esta alarmante enumeración demuestra que estamos frente a un contexto de vulnerabilidad institucional generalizado en el cual los docentes van a trabajar con temor”, agregó la titular del gremio al referirse a la sumatoria de casos. Entre los incidentes más graves a lo largo de la Provincia, además del caso de Monte, la FEB detalló:
- Trenque Lauquen: El 30 de septiembre una docente fue agredida por el padre de un alumno, lo que derivó en el anuncio de un paro y movilización local.
- Hurlingham: Familiares golpearon a la directora de una institución —quien terminó hospitalizada— y persiguieron a una maestra.
- San Miguel y Florencio Varela: Docentes sufrieron agresiones físicas directas (una de ellas rociada con aerosol) y amenazas de muerte.
- Ensenada, Almirante Brown, Presidente Perón y General Belgrano: Se reportaron pedradas a la vivienda de un profesor, golpes a maestros frente a sus alumnos y destrozos del mobiliario escolar por parte de padres y vecinos.
- San Miguel del Monte: Un padre empujó y amenazó a los directivos de la escuela.
Frente a un panorama donde los incidentes dejaron de ser casos aislados, la FEB exigió la urgente intervención de la Provincia. Olivera demandó políticas concretas para proteger la salud física y psíquica de la comunidad educativa, insistiendo en que el Estado Provincial “debe implementar de forma efectiva el Acuerdo Paritario de Seguridad, Resguardo y Reparación”.
Aunque el sindicato mantiene activas diversas jornadas de capacitación y entrega protocolos de prevención a sus afiliados, advierten que estas herramientas no bastan sin respaldo estatal. “Las escuelas deben volver a ser un territorio seguro, de aprendizaje y de paz”, sentenció Olivera.


















