Redacción de Monte al Día
La crisis terminal que atraviesa el mayor conglomerado avícola de la Argentina sumó un capítulo decisivo: Granja Tres Arroyos S.A. (GTA) solicitó formalmente la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante el Juzgado Comercial Nº 21 (Secretaría Nº 42) de la Ciudad de Buenos Aires. La presentación judicial procura contener una asfixiante situación financiera, marcada por pasivos que rondan los US$ 350,9 millones, deudas bancarias superiores a los $41.827 millones y un récord de más de 6.700 cheques rechazados por una cifra que rebasa los $114.400 millones, de acuerdo a datos del Banco Central.
El procedimiento legal de la casa matriz no es un hecho aislado: se suma al concurso que ya había iniciado semanas atrás Wade S.A., otra de las firmas integrantes del grupo empresario, lo que enciende al máximo las alarmas en el interior bonaerense y, muy especialmente, en el partido de Monte.

En Monte, la operatoria del grupo se canaliza a través de la firma Wade S.A., cuyas instalaciones forman parte del entramado productivo local. En los últimos meses, la planta montense se transformó en epicentro de una severa tensión laboral producto del freno en la faena y la caída drástica de la actividad.
La crisis en el distrito ya derivó en despidos de personal, retrasos en el cobro de haberes y un fuerte conflicto judicial y gremial: la empresa intentó aplicar desvinculaciones abonando únicamente el 50% de las indemnizaciones de ley amparándose en una supuesta “falta o disminución de trabajo no imputable”, lo que motivó cortes de ruta, protestas de los operarios damnificados y la intervención de las autoridades laborales.

El pedido de concurso de Wade S.A., sumado ahora al colapso formal de Granja Tres Arroyos S.A., profundiza el temor entre las familias de Monte ante la posibilidad de nuevos recortes, parálisis definitiva de la faena o demoras indefinidas para el cobro de salarios e indemnizaciones adeudadas.
Ola de despidos en la avícola Wade: al menos 20 trabajadores de Monte recibieron telegramas
El panorama general del grupo GTA refleja un repliegue a escala nacional. Tras haber ingresado a fines de 2024 en un Procedimiento Preventivo de Crisis y aplicar retiros voluntarios, la compañía profundizó el achique: La mayoría de sus plantas se encuentran frenadas o funcionando a un mínimo histórico de capacidad operativa y, en los últimos días, se notificaron 700 despidos en su establecimiento de Capitán Sarmiento bajo el argumento de “circunstancias extraordinarias y ajenas a su voluntad”, que se suman a cierres y cesantías masivas en Tristán Suárez, Esteban Echeverría, Pilar y la planta Avex en Río Cuarto (Córdoba).
Con la apertura del concurso de acreedores, el grupo avícola buscará acordar con bancos, proveedores y acreedores comerciales plazos de gracia y quitas sustanciales de su deuda, mientras en localidades como San Miguel del Monte la prioridad de los trabajadores y la comunidad sigue puesta en la preservación de las fuentes laborales y la subsistencia económica de la región.

















