Redacción de Monte al Día
El endeudamiento familiar y personal en el municipio de Monte muestra signos de una marcada tensión financiera. De acuerdo con los registros a julio de 2026 de la plataforma Mapa de la Deuda, la masa total adeudada por residentes locales asciende a $94.796,44 millones, distribuida entre 22.836 deudores únicos. De ese total, $16.649,48 millones corresponden a cartera irregular, lo que sitúa la tasa de mora global en un 17,56% e involucra a 5.221 personas en situación de incumplimiento (un 22,86% del padrón con créditos activos).

La dinámica del crédito en el distrito muestra dos realidades marcadamente divergentes según la ventanilla a la que acceden los vecinos:
- Banca pública como ancla de volumen: Concentra la mayor parte del capital comprometido, con un total de $57.790,77 millones en manos de 12.552 deudores. Aunque el monto en mora asciende a $7.324,01 millones, la tasa de mora se mantiene en un 12,67% (con 1.598 deudores atrasados). La deuda promedio por persona aquí es de $4,6 millones, reflejando préstamos tradicionales, de mayor plazo y montos más elevados.
- Neobancos y fintechs como foco de estrés: Si bien el volumen total es significativamente menor —$7.825,01 millones distribuidos en 11.016 titulares—, la mora escala al 25,15%, sumando $1.967,75 millones impagos. En este segmento, 2.429 personas presentan retrasos (22,05% del total de usuarios del sector). Con una deuda promedio de apenas $710.330,97, el dato evidencia un endeudamiento de subsistencia o consumo cotidiano bajo condiciones de financiamiento de mayor costo y menor margen de pago.
Al desagregar los datos por género, se observa una disparidad significativa en el volumen de financiamiento y en el comportamiento de pago, aun cuando la cantidad de personas con deudas activas resulta prácticamente simétrica: en Monte hay 11.939 mujeres registradas frente a 10.897 varones.
A pesar de ser menor en número de personas, el universo masculino concentra la mayor parte del capital adeudado en el municipio. Los hombres acumulan un saldo total de $55.259,93 millones, lo que representa una deuda media de $5,07 millones por deudor. En contrapartida, las mujeres totalizan un pasivo de $39.536,51 millones, con un promedio individual notablemente inferior, de $3,31 millones (un 34,7% menos que sus pares varones).
Esta asimetría en los montos se traslada directamente a los índices de incumplimiento. En el caso de los varones, 2.647 personas se encuentran en situación de morosidad (el 24,29% del total masculino), sumando un monto impago de $9.840,96 millones que sitúa su tasa de mora en el 17,81%, con una deuda irregular media de $3,72 millones.
Por su parte, entre las mujeres la morosidad alcanza a 2.574 deudoras (el 21,56% del padrón femenino), con un total en atraso de $6.808,52 millones. Esto arroja una tasa de mora del 17,22% y una deuda promedio en mora de $2,65 millones. Así, el informe refleja que los varones no solo asumen créditos de mayor envergadura patrimonial, sino que presentan una propensión al retraso financiero casi tres puntos porcentuales superior a la de las mujeres. Los varones no solo adeudan un volumen agregado sustancialmente mayor (un 39,7% más de capital que las mujeres), sino que registran un mayor promedio de deuda impaga ($3,72 millones frente a $2,65 millones de las mujeres) y una tasa de morosidad más elevada tanto en porcentaje de saldo (17,81%) como en proporción de personas afectadas (24,29% contra 21,56%).
El panorama local refleja cómo las opciones de crédito digital rápido actúan como catalizador del atraso financiero en los segmentos más vulnerables, mientras que las líneas bancarias tradicionales absorben el grueso del capital productivo y salarial del municipio.




















