Por Leo Lettieri para Monte al Día
El pasado martes, la explanada del palacio municipal de Monte fue escenario de una postal tan recurrente como indignante. Milenko Rasic, extitular de la malograda Rasic Hnos., encabezó un encuentro con trabajadores de la planta local que hoy padecen despidos y atrasos salariales bajo la gestión del consorcio Wade / Tres Arroyos. Con un discurso encendido, el empresario intentó presentarse como víctima y aseguró ante los operarios que la administración de Mauricio Macri le “robó” la compañía a fines de 2015.
Detrás de la retórica solidaria, la verdadera intención del exdueño es evidente: instrumentar la desesperación de familias enteras para ejercer presión sobre el juzgado comercial que lleva la causa y forzar un fallo que le permita recuperar el control de los activos avícolas.
Sin embargo, el relato del despojo se desmorona al contrastarlo con los hechos documentados en el expediente judicial:
- El colapso financiero previo: Rasic Hnos. no quebró por una decisión arbitraria del gobierno nacional en diciembre de 2015, gestión que apenas llevaba días en funciones. La empresa arrastraba un concurso de acreedores abierto desde 2014, deudas multimillonarias con la AFIP, bancos y proveedores de alimento balanceado, además de meses de salarios impagos y cortes de ruta que paralizaron la producción.
- El factor Venezuela: Buena parte de la asfixia económica que terminó por dinamitar a la firma provino del atraso e impago de millonarias exportaciones avícolas pactadas con el gobierno venezolano a través de convenios bilaterales, una situación que quebró la cadena de pagos mucho antes del recambio presidencial.
- La vía judicial: La pérdida de administración de los bienes no fue fruto de un decreto del Poder Ejecutivo, sino de una sentencia firme dictada por la jueza comercial Valeria Pérez Casado, quien resolvió decretar la quiebra ante la imposibilidad manifiesta de la compañía de seguir funcionando sin financiamiento.

La teoría del “robo” funciona como una coartada política conveniente. Aprovecha los tropiezos, vaciamientos y fallas de los operadores que llegaron después para eludir la responsabilidad primaria: fue la propia familia Rasic la que condujo a Cresta Roja a un estado de insolvencia terminal.
Ola de despidos en la avícola Wade: al menos 20 trabajadores de Monte recibieron telegramas
Resulta lamentable que los trabajadores y vecinos de Monte, sumidos en la incertidumbre por el destino de sus fuentes de empleo, tengan que escuchar discursos oportunistas de quienes, lejos de constituir una solución, fueron el origen indiscutible del problema.


















