Redacción de Monte al Día
A nivel provincial, la presión sobre los consumidores fue desigual según dónde compraron: en los supermercados la carne aumentó un 7,1%, mientras que en las carnicerías de barrio el salto fue mucho mayor, del 12,2% mensual.
Entre los cortes, la picada común lideró las subas con 20,4%, seguida por la carnaza común (17,7%) y la falda (13,4%). El asado de tira promedió los $18.617 por kilo, mientras que el lomo se consolidó como el más caro, alcanzando los $27.711.
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En San Miguel del Monte, un relevamiento realizado por este medio detectó varias ofertas que ayudan a aliviar el bolsillo. Se pueden conseguir 3 kilos de pata y muslo de pollo a $10.000, mientras que el asado de tira se ofrece desde $18.000 el kilo, la carne picada a $16.000 y la carnaza a $20.000, según la calidad y el establecimiento.
Sin embargo, ante este panorama de aumento de precios, el consumo de carne vacuna se resiente. En marzo, con un kilo de asado se podían comprar en promedio 3,86 kilos de pollo fresco, que subió 10,9%. El pechito de cerdo, por su parte, aumentó 6,3%.
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Tickets para comida
La situación también genera dificultades en la administración pública del interior. En Sauce de Luna, Entre Ríos, el intendente Alcides Alderete decidió reemplazar un bono de $30.000 por un ticket canasta de $50.000 para completar los sueldos de los municipales, debido a la falta de liquidez. “Nadie paga un impuesto; todos eligen comer”, explicó el jefe comunal. El municipio enfrenta una mora del 94% en el pago de tasas y cuentas embargadas por deudas heredadas.
















