Redacción de Monte al Día
El fin de semana largo dejó un balance “regular” para el sector turístico de Monte. Con una ocupación que osciló entre el 70% y el 75%, la ciudad sintió el impacto de un combo de factores que enfriaron el movimiento previsible para esta época del año.
Tradicionalmente, junio es considerado el mes más complejo para el turismo local. Al rigor del invierno se le suma este año un factor clave: la atención y el gasto lógicamente desviados hacia el Mundial de Fútbol, sumado a que muchas familias deciden “guardar” sus ingresos para las vacaciones de invierno que ya se avecinan en julio.

El impacto de bolsillo y el auge del turismo “por el día”
El turismo de cercanía o “de escapadas”, que tiene a Monte como uno de sus destinos predilectos por su laguna y tranquilidad, acusa el golpe de la situación económica actual.
En este contexto, lo que más se vio durante el fin de semana largo fue una gran afluencia de pescadores, muchos de ellos vecinos de la zona, de La Plata y del Conurbano bonaerense. Sin embargo, este movimiento no impacta directamente en el sector hotelero: la gran mayoría viene a pasar la jornada junto a la laguna para despuntar el vicio de la pesca y se vuelve en el mismo día sin contratar alojamiento.

Para quienes sí buscan pasar el fin de semana completo, el cambio de comportamiento en el bolsillo es evidente y los prestadores locales deben hacer un esfuerzo extra para captar clientes.
“De cada 10 o 15 consultas que recibimos, apenas se concretan una o dos reservas“, explican desde el sector hotelero.
Ante este escenario de fuerte cautela económica, la dependencia de las promociones, los descuentos y la financiación se han vuelto herramientas indispensables para que los complejos y hoteles puedan atraer a los visitantes. Aunque el número de ocupación final arañó el 75%, el sector mira de reojo los meses venideros esperando que las vacaciones de invierno traigan un alivio más consolidado.
















