Redacción de Monte al Día
Con la llegada de las bajas temperaturas, las casas pasan más tiempo cerradas y se encienden los calefactores. En este escenario, la empresa Camuzzi lanzó una campaña para concientizar sobre la importancia de incorporar hábitos sencillos que eviten accidentes con el monóxido de carbono y, a la vez, ayuden a ahorrar energía.
El monóxido de carbono es un gas altamente peligroso porque no tiene olor, color ni sabor. Como no se puede sentir, la prevención es la única herramienta para proteger a la familia.
“Muchas de las situaciones de riesgo pueden evitarse incorporando medidas simples en la vida cotidiana. La ventilación adecuada de los ambientes y el uso correcto de los artefactos son aspectos clave“, explicaron desde la compañía.
El asesino silencioso: cómo prevenir la intoxicación por monóxido de carbono en invierno

Cinco consejos prácticos para el día a día
Para pasar un invierno sin sobresaltos, se recomienda seguir estas cinco pautas básicas:
- Dejar las rejillas libres: No tapes nunca las rejillas de ventilación de los ambientes.
- Mirar el color de la llama: La llama de las estufas, cocinas y termotanques debe ser siempre azul. Si es amarilla o anaranjada, el artefacto está funcionando mal y necesita revisión.
- No usar la cocina para calentar: Las hornallas y el horno no están diseñados para calefaccionar y consumen el oxígeno del lugar.
- Ventilar todos los días: Abrir las ventanas un rato diariamente, incluso en los días más fríos, es fundamental para renovar el aire.
- Revisar las salidas de gas: Asegurarse de que los tubos y conductos por donde sale el humo al exterior estén limpios y destapados.

Cuidar la salud también cuida el bolsillo
Seguridad y eficiencia van de la mano. Un calefactor que funciona bien y tiene la ventilación adecuada no solo previene accidentes, sino que también consume menos gas, lo que ayuda a optimizar el gasto energético en los meses de mayor consumo.
Por el contrario, tapar rejillas o descuidar los artefactos hace que los equipos fuercen su marcha, gasten más y se vuelvan peligrosos.
Síntomas de alerta: qué hacer
Aunque el gas es invisible, el cuerpo reacciona ante su presencia. Los principales síntomas de intoxicación son:
- Dolor de cabeza
- Mareos o debilidad
- Náuseas
- Somnolencia
Si una o más personas empiezan a sentir estos síntomas dentro de una casa, la recomendación es ventilar el lugar de inmediato, salir al aire libre y buscar atención médica de urgencia. Un invierno tranquilo empieza por casa, con pequeñas acciones que cuidan a los que más queremos.















