Redacción de Monte al Día
El Honorable Concejo Deliberante de Monte llevó a cabo su 12.ª Sesión Ordinaria, marcada en sus primeros minutos por un acalorado debate político entre bloques. El enfrentamiento se desencadenó cuando la concejal Ferrandi (PRO) hizo uso de la palabra para manifestar su enérgico repudio a las declaraciones del gobernador Axel Kicillof durante su reciente visita a Monte.
Durante su alocución, la edil opositora arremetió contra la gestión bonaerense en materia de seguridad e infraestructura: “Este mismo gobernador garantista soltaba los presos en pandemia mientras nosotros estábamos acá todos encerrados. Este mismo gobernador en la provincia de Buenos Aires fue un desastre“, afirmó Ferrandi, cuestionando además el rol de la Provincia frente a la delincuencia.
Tras la exposición de Ferrandi, la concejal María Marta Ruidiaz (Fuerza Patria) solicitó una moción de privilegio para responder a los cuestionamientos y cruzar al bloque del PRO por su alineación con el Ejecutivo Nacional: “No me llama la atención las palabras de la concejal, pero me parece importante cuando dice ‘nosotros’. Se hace cargo de que es parte del gobierno nacional, ese gobierno que al día de hoy no nos puede dar nada, donde los recursos que giraba fueron recortados“, aseveró Ruidiaz. Y agregó: “Es el gobierno que representa la concejal, que le da palos todos los miércoles a los jubilados, que cierra el CONICET y desfinancia las universidades públicas“.

En contraposición, Ruidiaz destacó el aporte del gobierno bonaerense en la ciudad: “No me quiero olvidar y quiero sumar a la lista de obras y políticas públicas del gobernador en Monte a toda la infraestructura escolar: Escuela 11, Escuela 10, Escuela Técnica y Jardín de Infantes. No me puedo olvidar de eso“.
Ante la réplica, Ferrandi reasumió la palabra para ratificar sus críticas a la gestión de salud y educación provincial: “Se quedaron cortos pensando en cosas que le faltan al gobernador, como es el caso de los docentes que tienen los salarios más bajos de la historia y no le hacen paro porque los gremios son del mismo color que el gobernador“, lanzó la concejal del PRO. “Podría seguir enumerando la falta de insumos en los hospitales, donde no tienen ni papeles para imprimirte algo“, remató.

Por su parte, el concejal Guillermo Buñes (Fuerza Patria) intervino solicitando también una moción de privilegio, donde combinó un llamado de atención sobre las realidades locales con un fuerte pase de factura político hacia la concejal del PRO, recordándole su pasado y su anterior militancia dentro del espacio peronista: “Hay visiones sobre la realidad muy alejadas. Estábamos hablando de responsabilidades“, señaló Buñes, recordándole irónicamente a la edil que en otros tiempos supo militar en las filas del peronismo antes de sumarse al PRO y adoptar posturas críticas hacia el movimiento.
Posteriormente, Buñes instó a enfocar la labor institucional en las demandas urgentes de los vecinos del distrito, advirtiendo sobre las secuelas del clima y la falta de obras de mantenimiento en los barrios populares: “Nos preocupa porque hay barrios populares donde las zanjas no conectan con el canal (…) Le pedimos por favor al señor intendente que le indique al área correspondiente que haga el mantenimiento“.
Crédito: Canal Monte TV (transmisión en vivo sesiones del HCD en Youtube)
Análisis: la grieta nacional empantana la agenda municipal
Por Leo Lettieri
El intercambio registrado al inicio de la jornada legislativa expone una dinámica cada vez más recurrente en los recintos deliberativos comunales: el desplazamiento de las urgencias locales en favor de la confrontación ideológica nacional.
Por un lado, el recurso a la “moción de privilegio” —herramienta parlamentaria concebida para salvaguardar el fuero y el decoro de los legisladores— termina convertida en una plataforma de tribuna para amplificar los slogans de la grieta. La contienda verbal entre el PRO y Fuerza Patria no solo reflejó las marcadas contradicciones de espacio y de alineamiento con los ejecutivos provincial y nacional, sino que derivó en recriminaciones personales y pases de factura sobre antiguos trayectos militantes que poco aportan al diagnóstico del municipio.

Si bien la discusión sobre los recortes nacionales y las falencias de la gestión provincial resulta inevitable para comprender el marco presupuestario local, el riesgo institucional radica en el solapamiento de las respuestas concretas que demanda la ciudadanía. Cuando el debate se circunscribe al contrapunto ideológico y a la disputa ideológica de trinchera, la resolución de problemas cotidianos —como el drenaje en los barrios populares o la infraestructura urbana— queda relegada a un segundo plano, supeditada al desgaste de una discusión partidaria que parece responder más a los tiempos de la política nacional que a las necesidades inmediatas de Monte.


















