Redacción de Monte al Día
El Vaticano confirmó oficialmente que el papa León XIV realizará una visita pastoral a la Argentina en noviembre de 2026, en el marco de una gira regional que también incluirá a Perú y Uruguay.
Según el cronograma informado por la Santa Sede, la estadía en suelo argentino se extenderá desde el domingo 8 hasta el miércoles 11 de noviembre. Aunque el itinerario general comprende a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Luján y la provincia de Córdoba, la atención está puesta en la locación elegida para el encuentro central con los fieles.
La realización de una misa multitudinaria en el estadio Monumental de River Plate encabeza la lista de alternativas evaluadas para la convocatoria principal en la capital. Sin embargo, desde la Iglesia argentina remarcaron que todavía no hay una decisión tomada y que se estudian distintas opciones.
El papa León XIV confirmó su primer viaje a la Argentina: estará en el país del 8 al 11 de noviembre

Logística, seguridad y sedes en evaluación
Una comitiva reducida de la Santa Sede ya estuvo en el país realizando las primeras inspecciones técnicas para analizar factibilidades operativas. El relevamiento abarcó tanto espacios cerrados para compromisos institucionales como predios al aire libre capaces de albergar grandes multitudes.
La diagramación definitiva de la agenda dependerá centralmente del equipo organizador del Vaticano, que deberá ponderar los esquemas de seguridad, la infraestructura urbana y la logística para el desplazamiento masivo de peregrinos. La nómina detallada de actividades se oficializará en los próximos meses, tras una nueva ronda de trabajo conjunta entre la Iglesia local, la delegación vaticana y las autoridades del Gobierno nacional.

Alojamiento y paradas clave
Durante su permanencia en la capital, se prevé que León XIV se hospede en la Nunciatura Apostólica. Desde allí se coordinarán los desplazamientos hacia la Basílica de Luján, santuario de la patrona de la Argentina, y el posterior traslado hacia Córdoba.
El paso por suelo cordobés guarda una fuerte carga simbólica por la devoción ligada al Cura Brochero, el primer santo argentino. Para esa jornada se proyecta un programa intenso que incluiría una gran concentración popular y una reunión de trabajo con obispos, sacerdotes y religiosos de todo el país.
















