Redacción de Monte al Día
En una respuesta coordinada que marca una distancia clara con la estrategia de Estados Unidos, los gobiernos de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay firmaron este domingo un comunicado conjunto condenando las acciones militares ejecutadas de manera unilateral en Venezuela, que culminaron con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por fuerzas estadounidenses.
El documento expresa “profunda preocupación y rechazo” frente a estas operaciones, que “contravienen principios fundamentales del derecho internacional”, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

Los firmantes destacan tres puntos críticos que amenazan la estabilidad regional: el rechazo al “uso y la amenaza de la fuerza”; la preocupación por cualquier intento de “control gubernamental, administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos” –en alusión directa al interés estadounidense en las reservas energéticas venezolanas–; y la reafirmación de que América Latina y el Caribe deben mantenerse como una zona de paz, basada en la no intervención y el respeto mutuo.
Para estos países, la crisis venezolana “debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas”, mediante un proceso político inclusivo liderado por los venezolanos, sin tutelaje ni injerencias externas. El comunicado insiste en que la caída de Maduro no justifica una imposición foránea.
Además, el bloque hace un llamado urgente a los organismos internacionales, reclamando la intervención de la ONU y exhortando a su secretario general, António Guterres, a mediar para desescalar las tensiones y evitar una expansión del conflicto en la región.
El comunicado representa una de las respuestas más unificadas de peso iberoamericano ante la intervención estadounidense, que ha generado condenas globales por violar normas del derecho internacional.














