Redacción de Monte al Día
Ante el juez Alvin K. Hellerstein, de 92 años, Maduro afirmó en español: “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente”. Insistió en que sigue siendo el presidente de Venezuela y se describió como “secuestrado” y “prisionero de guerra”. “Fui capturado en mi casa en Caracas”, declaró al presentarse, antes de que el juez lo interrumpiera para mantener el foco en el procedimiento.Su esposa, Cilia Flores, de 69 años, también se declaró “no culpable, completamente inocente” ante los cargos en su contra.
Maduro enfrenta acusaciones de conspiración narco-terrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración relacionada con armas. Estos cargos provienen de una indictment sellada en 2020, actualizada en una superseding indictment que incluye también a su hijo, Nicolás Maduro Guerra (“Nicolasito”), al ministro Diosdado Cabello y otros allegados.

El juez Alvin K. Hellerstein, al frente del tribunal donde este lunes se presentará Maduro.
La pareja fue trasladada bajo estrictas medidas de seguridad desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn hasta el tribunal en el bajo Manhattan. Maduro ingresó al juzgado alrededor de las 12:00 hora local (ET), vestido con uniforme de preso, grilletes en los pies, esposado y con auriculares para la traducción simultánea. Flores llevaba ropa similar, aunque sin esposas en las manos.
El abogado de Maduro, Barry Pollack, indicó que por el momento no solicitarán libertad bajo fianza, aunque no lo descartan en el futuro. La próxima audiencia está programada para el 17 de marzo.
Fuera del tribunal, decenas de manifestantes se congregaron en el bajo Manhattan. Un grupo mayoritario apoyaba a Maduro y Flores, con cánticos como “¡Libertad para el presidente Maduro y Cilia Flores ya!”, “¡No a la guerra por el petróleo venezolano!” y “¡EE.UU., manos fuera de Venezuela!”. Portaban banderas venezolanas y golpeaban latas. Un contingente menor de contramanifestantes, separado por barricadas policiales, ondeaba banderas de Estados Unidos y Venezuela, incluyendo una de apoyo al presidente Donald Trump.

La captura de Maduro y Flores ocurrió el sábado 3 de enero durante la “Operación Absolute Resolve”, que incluyó ataques aéreos para neutralizar defensas venezolanas y un raid de fuerzas especiales Delta Force en Caracas. El presidente Trump anunció el éxito de la misión, calificándola como una demostración de poder militar estadounidense.
Estos eventos marcan un punto de inflexión en las relaciones entre Washington y Caracas, con Maduro detenido en EE.UU. mientras Venezuela transita hacia un gobierno interino liderado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez.














