Si bien la gestión del Intendente José Castro hizo de la lengua de señas una constante en la comunicación de los actos de gobierno, a través de este proyecto de Ordenanza el ejecutivo busca “institucionalizar” la lengua de señas en el ámbito municipal, independientemente del gobierno de turno.

“La lengua de señas es el lenguaje natural de las personas que integran la comunidad sorda y por lo tanto no puede ser vista como una alternativa de comunicación, sino que constituye la vía exclusiva para que las personas con discapacidades sensoauditivas puedan lograr la plenitud del lenguaje y el enriquecimiento del pensamiento”, afirma en los argumentos el proyecto que se encuentra actualmente en estudio de los Concejales.
La comunicación es entendida como un derecho fundamental de todas las personas.

No obstante ello, el interrogante surge sobre el aspecto resolutivo del proyecto de Ordenanza. Es decir, ¿por qué declararlo “necesario” y no obligatorio?
Fuente municipales y legislativas consultadas por Monte al Día, explicaron que no se puede declarar como “servicio obligatorio” porque “no reviste la calidad de tal”, sin embargo, platearon la posibilidad de buscar otras alternativas para legislar la obligatoriedad de la participación de un intérprete de lengua de señas en los actos municipales.

“Como garantía de inclusión y de los derechos de las personas sordas, es imperativa la visibilización de la LSA difundiendo su uso y qué mejor manera que el Estado sea una de las vías de su promoción”, señala el proyecto de ordenanza.
















