Redacción de Monte al Día
En el marco del debate legislativo en el Senado, el Gobierno Nacional, encabezado por el presidente Javier Milei, solicitó formalmente el respaldo de la Cámara Alta para avanzar con una reforma estructural de la Ley de Salud Mental. La propuesta busca modificar aspectos centrales del enfoque actual, devolviendo protagonismo a la mirada médica y endureciendo los criterios sobre las adicciones.

A continuación, los ejes fundamentales del proyecto de ley:
El regreso de la centralidad médica
El cambio de paradigma más significativo radica en el rol del profesional de la salud. Si bien la normativa actual prioriza un enfoque interdisciplinario donde distintas áreas tienen igual peso, el nuevo proyecto:
- Otorga un rol central a la mirada técnico-médica, específicamente de los psiquiatras.
- Establece la presencia obligatoria de un médico psiquiatra dentro de los equipos interdisciplinarios.
- La evaluación médica tendrá un peso determinante en decisiones críticas como diagnósticos, la elección de tratamientos y la disposición de internaciones.
Flexibilización de las internaciones involuntarias
Aunque el proyecto mantiene que la internación debe ser un recurso excepcional, introduce cambios sustanciales en su aplicación:
- Se habilitan las internaciones no voluntarias bajo criterios menos restrictivos que en la legislación vigente.
- Estas podrán llevarse a cabo ante una “situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros”.
- Busca agilizar la respuesta estatal y médica ante cuadros donde la voluntad del paciente se encuentra comprometida por su patología.

Las adicciones como enfermedad de salud mental
Uno de los puntos más relevantes es la integración formal del consumo problemático de sustancias al sistema de salud mental.
- Las adicciones pasan a ser consideradas oficialmente como una enfermedad de salud mental.
- La autoridad de aplicación tendrá la facultad de definir dispositivos específicos, ya sean ambulatorios o de internación, para el tratamiento de las adicciones, buscando una respuesta sanitaria más directa y dirigida.
El Contexto
La reforma propuesta por el Ejecutivo genera un intenso debate entre las asociaciones de profesionales y organismos de derechos humanos, quienes confrontan la visión de “medicalización” frente al modelo de “desmanicomialización” que rige hasta el momento. El Gobierno, por su parte, sostiene que estos cambios son necesarios para dotar de eficacia a un sistema que hoy resulta insuficiente para contener situaciones críticas.

















