Por Leo Lettieri
Si bien a nivel provincial el acuerdo electoral entre La Libertad Avanza y el Pro inclina la cancha a favor de los libertarios, quienes impusieron prácticamente las reglas del acuerdo relegando a los amarillos a aceptarlas “sin reparos”. En Monte, la historia podría ser al revés.
El Pro pone en juego en esta elección las únicas dos bancas que tiene en el Concejo Deliberante. Con la alianza Juntos por el Cambio en el pasado, la referente local del Pro, Sandra Ferrandi, podría encontrar en el acuerdo con los libertarios la posibilidad no solo de encabezar nuevamente una boleta, sino de renovar su mandato legislativo y posicionarse como la líder de un nuevo espacio político.
La eliminación de las PASO y el divorcio entre el Pro y la UCR favorece a Ferrandi, quien en los últimos años tuvo que competir, sin éxito, contra el intendente Castro y el radicalismo monetense.

Concejal Leonardo Alfano (LLA). Crédito: Monte al Día.
No es un dato menor que La Libertad Avanza, en Monte, no supo (ni pudo) construir en este tiempo estructura política y tampoco forjó un vínculo con la comunidad.
En el Concejo Deliberante, la banca de los libertarios la ocupa Leonardo Alfano, quien no tiene relación con Víctor Albertarrio, excandidato a intendente de LLA, y se muestra cercano a los radicales.
Por otra parte, cuesta encontrar una figura libertaria convocante que pueda seducir al electorado montense, más allá del arrastre de la boleta provincial. Allí es donde la figura de Ferrandi toma mayor relevancia. La estructura del Pro en Monte podría favorecer a los libertarios en esta elección.
- Sandra Ferrandi. Crédito: Monte al Día.
- Víctor Albertarrio Crédito: Monte al Día.
Sin embargo, la estrategia de campaña será fundamental considerando que del otro lado está la UCR, partido que cuenta con una importante estructura y músculo político y comparte electorado con los libertarios y el Pro.
Otro dato no menor: desde el 2017 a esta parte, el intendente José Castro y el radicalismo montense se impusieron en todos procesos electorales, tanto legislativos como ejecutivos.
















