Por Leo Lettieri
Mientras la UCR bonaerense define su estrategia para las elecciones del 7 de septiembre, en Monte el gobierno de José Castro enfrentará el reto de someter su gestión al veredicto de los vecinos.
Esta no será una elección más: con la alianza Juntos por el Cambio disuelta, el radicalismo deberá presentar candidatos que seduzcan al electorado local y logren destacar en un contexto donde La Libertad Avanza (LLA), liderada por Javier Milei, buscará nacionalizar la campaña en la provincia de Buenos Aires.
El desafío no es menor. Un ejemplo reciente es la elección en la Ciudad de Buenos Aires, donde el jefe de gobierno, Jorge Macri, desdobló los comicios para evitar la nacionalización de la campaña. Sin embargo, la discusión terminó centrada en temas nacionales, con los porteños votando entre Milei y el PRO.

El candidato libertario, Manuel Adorni, apenas hizo campaña local y se limitó a resaltar cuestiones nacionales, evidenciando el peso de la agenda nacional en comicios locales.
En Monte, el radicalismo deberá contrarrestar esta tendencia con una campaña enfocada en las problemáticas locales, las necesidades de los vecinos y los logros de la gestión de Castro.
La alianza entre LLA y el PRO representa un riesgo de fuga de votos, por lo que la UCR apostará por un discurso anclado en lo cotidiano y en la gestión municipal.
Sin embargo, un factor clave es que el 7 de septiembre se elegirán senadores provinciales, no figuras nacionales de peso como José Luis Espert o el propio Milei. Esto podría atenuar la influencia de la agenda nacional, dando margen al radicalismo para promover el corte de boleta y consolidar su base electoral.

Actualmente, el intendente Castro cuenta con un bloque de 6 concejales en un Concejo Deliberante de 14 miembros. De estos, Sandra Elero y Alejandro Planel renuevan sus bancas.
En un escenario electoral de tercios —con el peronismo, la alianza LLA-PRO y la UCR como principales fuerzas—, el gobierno municipal buscará prolongar su racha de victorias. Desde su ingreso al Concejo Deliberante en 2017, Castro no ha perdido ninguna elección en Monte, ya sea ejecutiva o legislativa, un antecedente que refuerza su posición de cara a este nuevo desafío.














