Redacción de Monte al Día
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) emitió un comunicado oficial en el que rechazó las acusaciones en su contra y anunció la suspensión de la fecha 9 del Torneo Apertura de la Liga Profesional, medida que también afectará al resto de las categorías del fútbol argentino.
El conflicto se originó tras la decisión judicial de citar a declaración indagatoria a autoridades de la entidad —entre ellas el presidente Claudio Tapia y el tesorero Pablo Toviggino— en una causa impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). La investigación apunta a presuntas irregularidades en la retención y depósito de aportes previsionales, impuestos y contribuciones a la seguridad social por más de 19.300 millones de pesos entre 2024 y 2025.

Claudio Tapia, presidente de la AFA.
En su texto, la AFA sostuvo enfáticamente que “no tiene deuda alguna exigible” por las obligaciones fiscales mencionadas en la denuncia. Según la entidad, los pagos en cuestión fueron realizados de forma voluntaria y antes de sus respectivos vencimientos, por lo que nunca se convirtieron en deudas exigibles ni cobrables. Ese planteo ya fue presentado ante el tribunal interviniente y actualmente se encuentra pendiente de resolución en la Cámara de Apelaciones.
La AFA cuestionó duramente la postura de ARCA, a la que acusó de intentar transformar obligaciones aún no vencidas —y por ende no cobrables— en la base de un supuesto delito penal tributario. “Esta pretensión resulta en abierta contradicción con las normas jurídicas vigentes”, afirmó el comunicado.
En paralelo, durante la reunión del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional realizada este lunes 23 de febrero de 2026, los dirigentes resolvieron por unanimidad solicitar la suspensión de la fecha 9, programada entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo. La medida abarca no solo los partidos de Primera División, sino también los de todas las categorías del fútbol argentino, incluidas las divisiones inferiores y formativas.

Claudio Tapia, presidente de la AFA.
La AFA presentó la decisión como un claro repudio a la denuncia impulsada por ARCA y como un respaldo institucional pleno a sus autoridades en medio del conflicto judicial. De confirmarse la suspensión —que ya fue solicitada de manera oficial—, el fútbol argentino se paralizaría completamente durante esos cuatro días, lo que representa una medida de fuerte impacto en el calendario deportivo y genera incertidumbre sobre la reprogramación de los encuentros.
Por el momento, la entidad no precisó detalles adicionales sobre posibles nuevas fechas ni el alcance exacto de la medida en torneos internacionales o competencias de selecciones, aunque fuentes cercanas indican que se trata de una señal de unidad dirigencial frente a la presión externa.














