Por Leo Lettieri (Monte al Día)
El gobernador del distrito más populoso del país y con mayor peso electoral, Axel Kicillof, prepara un acto para relanzar su movimiento político denominado Derecho al Futuro, rodeado de posibles candidatos/as de su riñón. Una muestra de músculo político, porque participarán intendentes, concejales de los 135 municipios, legisladores nacionales, provinciales y sindicalistas, y un adelanto de la posible lista para competir el 7 de septiembre.
En la vereda de enfrente, Máximo Kirchner intenta convencer a su madre, “casualmente” ambos titulares del PJ nacional y bonaerense, de romper con el gobernador y armar listas con hombres y mujeres de La Cámpora.
Cansado de los “desplantes” y “guapeadas” de Kicillof, primero con su intromisión en la elección de CFK como titular del peronismo, segundo con el desdoblamiento de los comicios y, ahora, con el armado de las listas para las elecciones de medio término, el referente de La Cámpora y presidente del peronismo provincial considera que es un buen momento para disputarle la provincia a Kicillof bajo un armado liderado por la expresidenta.

Desde Casa de Gobierno en La Plata sostienen que una ruptura “hoy” le permitiría al gobernador avanzar rumbo a las presidenciales del 2027 con un proyecto nuevo, “genuino”, que le permita “traspasar el techo electoral del kirchnerismo”.
En el Patria, si bien voces cercanas a la ex presidenta afirman que CFK no estaría del todo convencida de romper con Kicillof, consideran que embarcarse en una disputa con el actual mandatario provincial solo provocaría desgaste y tensión. “Separados metemos igual o más legisladores que juntos“, manifestó un legislador kirchnerista muy cercano a Máximo.
Sin embargo, en los dos bandos existen halcones y palomas. El ex camporista Andrés “Cuervo” Larroque y los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada) son las voces más duras en el entorno de Kicillof, quienes promueven un kicillofismo sin el kirchnerismo. Incluso, ellos mismos respaldaron la difusión de la fotografía del gobernador tomando un café con el histórico dirigente del radicalismo Federico Storani. “La clave es mirar al futuro y ampliar”, afirman desde el círculo cercano a Kicillof.
En tanto, Máximo Kirchner y el diputado bonaerense Facundo Tignanelli son quienes están convencidos de que CFK debe participar de la elección y enfrentar al oficialismo de la Provincia de Buenos Aires. Es decir, enfrentar a Kicillof. Si bien aún no la convencieron, ya se pueden ver en municipios gobernados por La Cámpora carteles o afiches con la leyenda Cristina 2025.

Lo cierto es que si bien existen dentro del peronismo sectores que quieren evitar la ruptura del espacio, resulta muy difícil comprender como harán Máximo y Axel para seguir conviviendo dentro de un proyecto político/electoral (Unión por la Patria) en el cual ninguno de los dos cree. La confianza se perdió hace mucho tiempo. Pero hay algo que es aún peor, los objetivos ya no son compartidos. El presente los une en la necesidad de ponerle un freno al gobierno de Javier Milei pero el futuro los separa porque no comparten visión, proyecto ni formas. Ambos son conscientes que si la ruptura no se da este año, será en el 2027 cuando se jueguen las presidenciales.
*Fotos creadas con IA.
El radicalismo avisa: “No estamos de oferta”


















