Por Leo Lettieri para Monte al Día
Durante su paso por el municipio, Otermín no se mostró solo. La recorrida, que tuvo a la emblemática laguna de Monte como uno de sus escenarios, la realizó junto a la diputada Marcela Basualdo. Lejos de ser una simple foto de ocasión, la actividad sirvió de plataforma para que el intendente de Lomas de Zamora —quien aspira a suceder a Axel Kicillof en la gobernación bonaerense— destacara públicamente la figura de la legisladora.
La física criolla del peronismo: entre el milagro de la unidad y el fantasma de la fractura
Este gesto escenifica un mensaje político contundente: el apoyo explícito de Otermín y de su terminal política —estrechamente ligada a La Cámpora y al núcleo duro del kirchnerismo— a la candidatura de Basualdo para la intendencia de Monte. En el intrincado lenguaje del peronismo bonaerense, este tipo de recorridas conjuntas operan como “bendiciones” oficiales. Al caminar la laguna junto a ella, Otermín busca transferir capital político y unificar a los distintos sectores del espacio detrás de la figura de la diputada, consolidándola como la opción del kirchnerismo para disputar el poder local.
A nivel provincial, el movimiento de Otermín, histórico socio político de Martín Insaurralde, busca consolidar su propia imagen en el interior bonaerense, una pieza fundamental dentro de las aspiraciones de la autodenominada “Liga de Intendentes”.

Liga de Intendentes.
Este espacio, que agrupa a diversos jefes comunales de peso, se ha venido posicionando con fuerza con un objetivo subyacente claro: tener voz, voto y poder de lapicera en el armado de las listas y en la definición del candidato a gobernador para suceder a Axel Kicillof.
Alejandro Dichiara y Marcela Basualdo entregaron equipamiento a instituciones en Monte
En este contexto, las recorridas de Otermín por el interior no son fortuitas. Representan un intento por “provincializar” su figura, tradicionalmente anclada en el conurbano sur. Para un dirigente del Gran Buenos Aires, el interior provincial suele presentar un terreno árido, con discursos y problemáticas distintas, más vinculadas al sector agropecuario y a las economías regionales. Bajar al territorio, mostrarse y tejer alianzas con dirigentes locales como Basualdo es el método elegido para romper ese cerco.

Otermín junto a su esposa, Daniela Vilar, ministra de Ambiente bonaerense, y su hija, visitando a la expresidenta Cristina Kirchner en San José 1111.
Aunque aún restan meses para las definiciones electorales formales, la estrategia analizada deja varias lecturas:
- Alineamiento territorial: El kirchnerismo y La Cámpora envían una señal clara hacia adentro y hacia afuera del peronismo de Monte, ungiendo a Marcela Basualdo como su candidata a la intendencia.
- Construcción de Imagen Provincial: Otermín busca lograr penetración en el interior, un distrito históricamente refractario a los perfiles políticos del conurbano profundo.
La visita a la laguna de Monte es, en definitiva, una demostración de fuerza y de armado: Otermín planta bandera en el interior apoyando a Basualdo, mientras suma kilómetros en su propia carrera por el peso específico dentro del peronismo que viene.


















