Por Leo Lettieri
Con más de 1.1 millones de adolescentes empadronados, según datos de la Dirección Nacional Electoral, este sector representa una fuerza electoral significativa, aunque su participación históricamente ha sido baja. ¿Qué piensan estos nuevos votantes sobre la política? ¿Qué los motiva o los aleja de las urnas?
Para muchos jóvenes de 16 a 18 años, votar por primera vez es una mezcla de entusiasmo y desconcierto. La Ley de Ciudadanía Argentina N°26.774, aprobada en 2012, permite que los adolescentes participen en elecciones de manera optativa, sin sanciones por no votar. Sin embargo, un estudio de Cippec y Unicef señala que, en promedio, solo el 55% de este grupo asiste a las urnas, una cifra significativamente menor al 78% de participación adulta. ¿Las razones? Una combinación de desinformación, desconfianza y una percepción de que la política no los representa.
Monte tendrá cuatro listas en las elecciones del 7 de septiembre

Crédito: Monte al Día.
“Quiero ir a votar, pero no sé bien por quién. Veo algunas cosas en redes sociales, pero me cuesta creer en lo que dicen. Veo los videos que publican y siento que tienen todo menos honestidad“, confiesa Renata, una estudiante de 16 años de una escuela céntrica de Monte. Su testimonio refleja un sentimiento común: según una encuesta de Atlas Intel, el 22.2% de los jóvenes de 16 a 24 años están indecisos o planean votar en blanco, mientras que el 8.6% optaría por el voto nulo. Esta indecisión no es solo apatía, sino una respuesta a un sistema político que muchos perciben como distante.
“No creo en los políticos“, afirma Genaro, de 17 años, quien asegura que irá a votar pero “meto la misma boleta que mi viejo, es más, seguramente la lleve desde casa”, aclaró.
A pesar de la desconfianza, los jóvenes no son un bloque homogéneo. La encuesta de Atlas Intel muestra que, entre los votantes de 16 a 24 años, La Libertad Avanza (LLA) lidera con un 43.6% de intención de voto, seguida por el kirchnerismo (10.2%) y otras fuerzas como la UCR (6.1%) y el PRO (3.8%). Este respaldo a LLA refleja una atracción hacia discursos antisistema, como el de Javier Milei, que resuenan en plataformas digitales. “Milei dice cosas que otros no se atreven“, destaca Matías, de 18 años, del Barrio Laura Giagnacovo.
Sin embargo, no todos se inclinan por opciones disruptivas. Algunos jóvenes, como Gisela, de 17 años, se identifican con posturas más progresistas: “Me preocupa el cambio climático. Quiero votar por alguien que haga cosas concretas por cuidar nuestro ambiente, nuestra laguna“.

Crédito: Monte al Día.
Lo cierto es que en un contexto de crisis económica y polarización, la participación de los jóvenes podría ser decisiva, pero solo si logran superar la desconfianza y encontrar en las urnas una herramienta para construir el futuro que imaginan para Monte y el país.















