Por Leo Lettieri (Monte al Día)
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Según informaron fuentes del ejecutivo local a este medio, la tala de árboles forma parte del proyecto ganador del proceso de licitación del Sector R1 (Recreo A) de la Laguna de Monte, donde el adjudicatario de dicho espacio, Empresa AGROPECUARIA GHEGOIL S.R.L., propuso la remoción de árboles para avanzar con mejoras en el predio. Todo, en el marco de lo establecido en el pliego de bases y condiciones de dicho proceso licitatorio.
Asimismo, desde el municipio manifestaron que, si bien se autorizó la tala de los eucaliptos, en el lugar deberán plantarse especies autóctonas (ceibos, sauces criollos, timbó, tamarisco y/o espinillo), ya que “el eucalipto no es autóctono”.
El gran interrogante pasa por saber si se realizó (o no) un estudio de impacto ambiental previo a la autorización de la remoción de estos árboles, que por décadas y décadas “custodiaron” a la laguna de San Miguel del Monte.
Lo cierto es que la incertidumbre crece en la sociedad montense, al mismo tiempo que el ejecutivo no brinda explicaciones, como así tampoco lo hace el adjudicatario de dicho espacio en la ribera de la laguna.

Imagen extraída de redes sociales.
Monte al Día accedió a la siguiente información: La empresa realizó una oferta económica de inversión que supera los $ 46 millones, con un período de gracia de 36 meses y plazo de concesión de 15 años.
Asimismo, si bien este medio no pudo hacerse con el pliego de bases y condiciones completo, el cual fue requerido en reiteradas oportunidades, se accedió a información parcial referente a la “Parquización y Reforestación en general”.
En ese sentido, en el pliego se estipula que “el recreo cuenta con 198 ejemplares de eucaliptos en buen estado y se deberá proceder a la remoción de 64 especies arbóreas que se encuentran con la base del tronco ahuecado, además de la poda de ramas secas en algunos ejemplares; esto implica un gran impacto climático, ambiental, visual y a su vez modifica el ecosistema de la flora y fauna autóctona del sitio a modificar”.
¿Se realizó un informe de impacto ambiental? Sin respuesta…
Respecto de la parquización, el proyecto prevé la plantación de ceibos, sauces criollos, timbó, tamarisco y/o espinillo.
No obstante ello, en el pliego se determina una fórmula de compensación que establece la cantidad de árboles extraídos por promedio de años. De acuerdo a información extraoficial, en el predio de Costanera Sur habría más de 1.900 árboles.
Resulta importante aclarar que la adjudicación fue aprobada por unanimidad en el Concejo Deliberante. Llama la atención que concejales de la oposición se desliguen de la responsabilidad de haber votado algo, prima facie, sin haber analizado el pliego de bases y condiciones y el proyecto (la propuesta) de la empresa adjudicada. Por acción u omisión, también, prestaron conformidad con la remoción de los árboles.
Sin embargo, en las últimas horas, desde el bloque de Unión por la Patria lanzaron un comunicado “aclarando” que “nosotros no votamos la tala de árboles”. “Cuando el progreso se pelea con el ambiente, solo demuestra la falta de gestión y mediocridad de los funcionarios. Nosotros no votamos la tala de árboles, parece que el intendente Castro sí”, concluye el comunicado difundido por el peronismo local.
En la última sesión del Concejo Deliberante, el Concejal Gustavo Villalba presentó un proyecto de resolución para que el gobierno local “suspenda las podas, talas y desmontes de Eucaliptus y de cualquier otro ejemplar de los sectores concesionados hasta tanto se cumpla con la presentación del plan de trabajo, debidamente justificado, y documentado”.
En los considerandos, sostiene: “es imprescindible conocer el informe de impacto ambiental debidamente certificado, que dio lugar a las acciones de tala y desmonte que se están realizando en los lugares concesionados”.

Imagen extraída de redes sociales.
Si bien el proyecto fue aprobado, resulta difícil pensar que el intendente Castro haga efectivo el pedido de suspender la tala en el predio concesionado, considerando que fue lo acordado previa adjudicación. Al respecto, desde el Palacio Municipal manifestaron: “Si se cumple la fórmula de compensación y se extraen las especies previstas en el pliego es lo que fue pautado en el pliego y aprobado por el Concejo Deliberante y estaría bien”.
En suma, el sector R1-Recreo A fue adjudicado. La empresa, para hacerse de dicha concesión, presentó un proyecto detallando las obras y acciones a realizar en el predio, conforme a lo estipulado en el pliego de bases y condiciones. El Concejo Deliberante aprobó dicha adjudicación. En principio, de acuerdo a la información recabada por este medio, la tala de árboles (eucaliptos) fue contemplada y autorizada por el ejecutivo municipal, como así también se determinó la obligatoriedad de suplir ese “desmonte” con la plantación de especies autóctonas (ceibos, sauces criollos, timbó, tamarisco y/o espinillo).

Imagen extraída de redes sociales.
Analizando la cuestión de fondo, el proceso licitatorio y la adjudicación del recreo, será responsabilidad de la municipalidad controlar que el titular de la concesión del predio cumpla con lo pautado en el pliego de bases y condiciones. Es decir, suplante la cantidad correspondiente de árboles talados con las especies acordadas.
De todos modo, la pregunta, sin respuesta hasta el momento, es si hubo (o no) un estudio de impacto ambiental en la zona en cuestión.
“No Fueron 30.000”


















