Por Leo Lettieri para Monte al Día
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este jueves en La Plata un encuentro clave con intendentes, legisladores y referentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). La reunión no fue un hecho aislado, sino un paso concreto en la estrategia del mandatario para consolidarse como el principal polo de resistencia y alternativa política frente al gobierno de Javier Milei.
Durante el encuentro, Kicillof buscó dar un mensaje de apertura y proyección nacional, asegurando que el MDF nace para “construir algo nuevo” y con “vocación de llegar a todos los territorios“. Sus declaraciones reflejan el intento de superar los límites de la provincia de Buenos Aires para edificar un liderazgo con alcance federal, un movimiento necesario si aspira a disputar el sillón presidencial en el futuro.
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El doble frente: la Rosada y la interna
El discurso del gobernador se estructuró sobre dos ejes analíticos claros:
- Polarización con el Gobierno nacional: Kicillof subió el tono de la confrontación ideológica al definir la gestión de Milei como un “modelo de exclusión” respaldado por la “derecha más poderosa a nivel global“. Al ubicarse en la vereda opuesta de este entramado, el bonaerense intenta capitalizar el descontento social derivado de las medidas de ajuste.
- Neutralidad en la interna peronista: La frase “nosotros no vamos a caer en ninguna provocación“ funciona como un mensaje de doble vía. Por un lado, busca mostrar templanza frente a los ataques discursivos de la Casa Rosada; por el otro, intenta blindar su gestión de las constantes tensiones y pases de factura que cruzan al peronismo y al kirchnerismo por estos días.
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Respuestas locales, proyección nacional
Al afirmar que su única agenda es “dar respuestas a las necesidades de nuestro pueblo“, Kicillof ensaya un equilibrio delicado: necesita blindar la gestión de la provincia más poblada del país —fuertemente afectada por el recorte de fondos federales— mientras destina tiempo y capital político a “contribuir a la construcción de una alternativa” nacional.
La reunión en La Plata demuestra que, pese a las restricciones presupuestarias y el fuego cruzado de la política actual, el gobernador bonaerense ya puso en marcha su maquinaria de construcción territorial con la vista puesta más allá de 2027.
















