Por Leo Lettieri para Monte al Día
El viernes 12 de diciembre, el Plenario de Delegados de la UCR eligió por amplio consenso a Leonel Chiarella, intendente de Venado Tuerte (Santa Fe) y vicepresidente del radicalismo provincial, como nuevo presidente del Comité Nacional. Con apenas 36 años, Chiarella se convierte en el dirigente más joven en asumir este cargo en los 134 años de historia del partido centenario, sucediendo a Martín Lousteau en un traspaso respaldado por los gobernadores radicales y la corriente Evolución.
“La UCR gobierna 5 provincias y más de 500 municipios, demostrando eficiencia y que, sin corrupción, los recursos alcanzan”.

Leonel Chiarella.
En su discurso de asunción, Chiarella enfatizó los logros del radicalismo en el poder: “La UCR gobierna 5 provincias y más de 500 municipios, demostrando eficiencia y que, sin corrupción, los recursos alcanzan”. Destacó la lucha contra el narcotráfico en las gestiones radicales y anticipó un trabajo conjunto con los bloques legislativos del partido en temas clave, como la reforma laboral. “Hay un sistema que no funcionó, porque hoy hay más trabajadores en la informalidad que en la formalidad”, afirmó, alineándose con la necesidad de modernizar las normas para fomentar el empleo registrado.
Sin embargo, la elección no fue unánime: sectores disidentes como el Radicalismo Auténtico, liderado por figuras como Federico Storani, Juan José Casella y Luis Cáceres, quedaron fuera del nuevo Comité Nacional, consolidando su posición como oposición interna al oficialismo partidario.
Intendentes radicales reclaman recursos libres y pago de deudas
No es un dato menor que esta renovación llega en un contexto de debilidad electoral para el radicalismo a nivel país. Puntualmente en la Provincia de Buenos Aires, el distrito electoral más importante por cantidad de votantes, en las elecciones legislativas del 7 de septiembre, la UCR participó bajo el sello de la coalición Somos Buenos Aires –que incluyó a sectores como Hacemos (de Juan Schiaretti y Florencio Randazzo), la Coalición Cívica, el GEN y peronistas disidentes–, obteniendo apenas alrededor del 6% de los votos. Esto lo relegó a un distante tercer lugar, detrás del peronismo unido en Unión por la Patria (47%) y la alianza libertaria-PRO (33%), imponiéndose solo en 5 municipios y quedando muy por debajo en representación legislativa.
En paralelo, el PJ bonaerense –el distrito más importante del peronismo– vive horas de alta tensión. Máximo Kirchner, presidente provincial y referente de La Cámpora, cuyo mandato vence el próximo 18 de diciembre, convocó este viernes al Consejo Provincial para el 19 de diciembre en Malvinas Argentinas. El temario incluye el llamado a elecciones internas para renovar autoridades, que podrían concretarse entre febrero y marzo de 2026.
“Habrá que ver si intendentes o el axelismo quieren jugar”.

Máximo Kirchner.
Kirchner enfrenta resistencias de sectores alineados con el gobernador Axel Kicillof e intendentes del conurbano, que critican en reserva su conducción y presionan por un recambio. Fuentes de La Cámpora recordaron que, en discusiones previas, “nadie levantó la mano” para disputarle el liderazgo, pero ahora observan con atención si el “axelismo” o los jefes comunales deciden competir. “Habrá que ver si intendentes o el axelismo quieren jugar”, deslizaron desde el PJ, entusiasmados con la posibilidad de que las diferencias salgan a la luz en una interna abierta.
















