Para que el desarrollo del turismo se consolide en el tiempo y pueda aportar mayores beneficios a los y las montenses es necesario que sea de forma sostenible en términos económicos, sociales y ambientales.
El gran diferenciador de Monte como destino turístico es su naturaleza.
El formidable espejo de agua inmerso en el centro de la ciudad es una carta de presentación con la que muy pocas ciudades cuentan.

Crédito: Municipalidad de Monte.
Por ello, el Estado, el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil y los turistas deben involucrarse de forma activa, propiciando el cuidado del medio ambiente y de los recursos, lo cual redunda no sólo en la mejora continua de la calidad de los servicios que se ofrecen a los turistas, sino también en la calidad de vida de los vecinos.
Las buenas prácticas ambientales no requieren, en su mayoría, grandes inversiones de dinero sino de un cambio de hábitos.
Es precisamente cuando uno analiza estas cuestiones que surgen interrogantes como: ¿por qué Monte no cuenta con Alojamientos Turísticos Sustentables (ATS)? Si bien en la práctica sí pueden existir, el distrito no tiene ningún hospedaje registrado (adherido) al ATS, antes administrado por el OPDS y actualmente por el ministerio de Ambiente, creado recientemente por la gestión bonaerense.

Crédito: Municipalidad de Monte.
¿Qué se evalúa para clasificar un establecimiento como ATS? La respuesta es sencilla: 6 ejes ambientales. Ellos son: Entorno natural (incluye criterios de ocupación del sitio y planeamiento adecuado para la protección del hábitat, continuidad de los corredores biológicos, y protección de flora y fauna); Arquitectura sustentable (incluye factores como implantación edilicia, contaminación visual y tipo y procedencia de materiales constructivos); Gestión del recurso agua (incluye factores como consumo, rehúso, reducción, calidad del agua de contacto, tratamiento y disposición del agua residual); Gestión de la energía (incluye factores de abastecimiento, consumo, reducción y eficiencia); Consumo de productos y desarrollo local (incluye factores como origen y distribución de los productos, políticas de compra y empleo de mano de obra local); y Gestión de los residuos (incluye factores como reducción, reutilización, reciclaje y disposición final adecuada).
Claramente, las buenas prácticas ambientales no requieren, en su mayoría, grandes inversiones de dinero sino de un cambio de hábitos por parte del personal de los establecimientos y en la organización de operaciones que realiza el mismo.
Por ejemplo, ¿por qué los propietarios de los hoteles y hospedajes no compran insumos locales en lugar de comprarles a proveedores de otras ciudades? Si bien la respuesta es fácil y lógica: menores precios, es posible desarrollar acuerdos que aúnen esfuerzos en pos del crecimiento de los diferentes sectores de Monte. Podríamos pensar en una extensión de la política “Comprá Monte”.

Crédito: Municipalidad de Monte.
Lo cierto es que existe un gran movimiento turístico, en continuo crecimiento, que pone el acento en todas estas cuestiones. De acuerdo con el relevamiento realizado por Monte al Día, Chascomús, General Belgrano, Lobos, Baradero, Mar del Plata, Miramar, Olavarría, Pinamar, Pigüe, Tandil, San Antonio de Areco, San Isidro, San Pedro, Tornquist y Villa Gesell, son algunos de los municipios que cuentan con alojamientos turísticos sustentables, registrados oficialmente.




















