A pocos días de las elecciones del 7 de septiembre en Monte, una encuesta realizada por Monte al Día entre el 23 y el 29 de agosto revela un escenario electoral competitivo, pero con un notorio desinterés por parte del electorado. De un total de 2.620 votos registrados, solo 805 fueron considerados únicos tras un filtrado que detectó intentos de manipulación mediante distintas herramientas que permiten votos reiterados desde una misma PC.
Lo que está en juego para oficialismo y oposición
Los resultados posicionan al oficialismo Somos Buenos Aires, liderado por “Juampi” Villani como primer candidato al Concejo Deliberante, en primer lugar con el 47,08% de los votos (379). En segundo lugar, el peronismo, encabezado por el binomio Buñes-Gallardo Giagnacovo, obtuvo el 33,66% (271 votos). La alianza La Libertad Avanza, con Sandra Ferrandi a la cabeza, alcanzó el 15,53% (125 votos). El voto en blanco se ubicó en cuarto lugar con un 2,73% (22 votos), seguido por Unión Liberal con un 0,37% (3 votos). Finalmente, un 0,62% (5 votos) indicó no haber decidido aún su voto.
Una elección de tercios con baja participación
El panorama electoral refleja una elección de tercios, donde el oficialismo (Somos Buenos Aires), el peronismo y La Libertad Avanza deberán intensificar esfuerzos para movilizar a su electorado y maximizar su representación en el Concejo Deliberante.
El oficialismo, liderado por el radicalismo, cuenta con cuatro concejales hasta 2027. Una buena elección les permitiría consolidar un bloque de peso con seis ediles, mientras que una gran performance podría sumar tres concejales más, alcanzando la mayoría automática.
El desafío de reconquistar a una ciudadanía desencantada
La oposición, que pone en juego cinco bancas (tres del peronismo y dos del PRO), enfrenta el desafío de incrementar su representación en el legislativo y, especialmente, romper con una racha de cuatro años sin presencia en el Consejo Escolar. Superar la barrera del 50% en las últimas dos elecciones permitió al oficialismo controlar este organismo, un objetivo que la oposición buscará revertir.
Con un electorado poco movilizado y un escenario reñido, la elección del 7 de septiembre será crucial para definir el equilibrio de fuerzas en Monte. Los partidos deberán captar el interés de los votantes para asegurar una representación sólida en el Concejo Deliberante y el Consejo Escolar. Además, esta elección servirá como un trampolín para los distintos espacios políticos de cara a las elecciones ejecutivas de 2027, donde se definirá el rumbo del municipio en un contexto de creciente competencia.

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