El Gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, anunció este viernes un acuerdo paritario con la mayoría de los gremios docentes y los sindicatos de la administración pública, que incluye un aumento del 3% en enero respecto de los haberes de octubre de 2025, más un retroactivo a diciembre y el proporcional correspondiente al medio aguinaldo.
Según el comunicado oficial del Ejecutivo bonaerense, “esta propuesta representa una mejora sustancial respecto de la oferta inicial (del 1,5% presentada días atrás) y se traduce en un incremento real del 4,5% en el salario de bolsillo que percibirán los trabajadores provinciales con los haberes de enero (cobrado en febrero)“.
Sin embargo, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), uno de los gremios más representativos del sector docente, rechazó formalmente la propuesta en la misma jornada. En su comunicado, la presidenta Liliana Olivera señaló que el incremento “no alcanza para recomponer los salarios“ ni contempla la pérdida real del poder adquisitivo sufrida desde octubre de 2025.

La FEB detalló cifras concretas para ilustrar su rechazo:
- Un maestro de grado que recién se inicia percibirá en febrero un aumento real de bolsillo de $37.475.
- Un preceptor sin antigüedad cobrará un incremento de $27.631.
El gremio calificó la oferta como insuficiente frente a la evolución de los precios y la inflación acumulada, y adelantó que no la aceptará en los términos presentados.
Mientras el Gobierno y la mayoría de los gremios (incluidos otros del Frente de Unidad Docente Bonaerense como SUTEBA, AMET, SADOP y UDOCBA) celebraron el entendimiento como un “puntapié inicial” para la paritaria 2026, el rechazo de la FEB marca una fisura en el frente gremial docente y deja abierta la posibilidad de tensiones en el inicio del ciclo lectivo.
Ambas partes coinciden en la necesidad de continuar las negociaciones en febrero, aunque con visiones muy diferentes sobre la suficiencia del acuerdo alcanzado.

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